Qué debes saber antes de alquilar tu primer apartamento en Estados Unidos

Alquilar tu primer apartamento en Estados Unidos puede sentirse como uno de esos momentos en los que realmente empiezas a construir tu vida por tu cuenta.

Pero también puede venir acompañado de muchas preguntas: ¿cuánto dinero necesito para mudarme?,

¿Qué debo revisar antes de firmar?, ¿qué gastos están incluidos?, ¿qué significa el depósito?, ¿qué pasa si no tengo historial de crédito?

No existe una única forma de alquilar una vivienda en todo Estados Unidos. Los requisitos, costos y derechos pueden variar según el estado, la ciudad y el propietario.

Por eso, además de encontrar un lugar que te guste, conviene entender bien las condiciones antes de comprometerte.

Aquí tienes los aspectos más importantes que deberías revisar.

1. No te fijes solamente en el precio de la renta

Cuando ves un apartamento anunciado por cierta cantidad al mes, es fácil pensar que ese será tu gasto mensual.

Pero la renta puede ser solamente una parte del presupuesto.

Antes de decidirte, pregunta qué otros gastos tendrás que asumir. Dependiendo de la vivienda, pueden aparecer costos relacionados con:

  • Electricidad.
  • Agua.
  • Gas.
  • Internet.
  • Servicio de basura.
  • Estacionamiento.
  • Lavandería.
  • Seguro para inquilinos.
  • Mascotas.
  • Cuotas adicionales establecidas en el contrato.

No todos estos gastos aplican a todos los apartamentos, así que lo importante es preguntar.

Una vivienda que parece más barata puede terminar costando más cuando sumas todos los servicios.

2. Prepárate para los gastos iniciales

Hombre revisando los gastos de alquilar un apartamento en Estados Unidos

El dinero que necesitas para mudarte puede ser considerablemente mayor que el equivalente a un solo mes de renta.

Dependiendo del apartamento y de las condiciones del alquiler, podrías tener que pagar una combinación de:

  • Tarifa de solicitud.
  • Depósito de seguridad.
  • Primer mes de renta.
  • En algunos casos, otros pagos establecidos en el contrato.
  • Costos para conectar determinados servicios.
  • Gastos de mudanza.
  • Compra de artículos básicos para la vivienda.

Los depósitos y otros costos iniciales pueden variar bastante.

Por eso es importante pedir al propietario o a la administración una explicación clara de cuánto debes pagar antes de recibir las llaves y qué corresponde a cada concepto.

La documentación de HUD para asesores de vivienda también identifica gastos como tarifas de solicitud, depósitos de seguridad, primer mes de renta y posibles costos de conexión de servicios entre los gastos que pueden aparecer al comenzar un alquiler.

3. Tu historial de crédito puede formar parte del proceso

Una de las diferencias que puede sorprender a alguien que alquila por primera vez en Estados Unidos es que el propietario o la compañía administradora puede revisar información financiera como parte del proceso de solicitud.

Esto puede convertirse en un reto si acabas de llegar y todavía estás construyendo tu historial financiero.

No significa necesariamente que no puedas alquilar.

Algunos propietarios pueden utilizar otros criterios para evaluar una solicitud, y los requisitos dependen del lugar y de quien ofrezca la vivienda.

Lo importante es no asumir que todos los apartamentos tendrán las mismas condiciones.

Antes de pagar una tarifa de solicitud, pregunta cuáles son los requisitos básicos y qué documentos necesitarás presentar.

4. Pregunta exactamente qué incluye el apartamento

Una fotografía bonita puede mostrarte cómo se ve una vivienda, pero no necesariamente qué recibirás cuando te mudes.

Durante la visita, pregunta qué elementos están incluidos y cuáles tendrás que contratar o comprar por separado.

Por ejemplo:

  • ¿Los electrodomésticos están incluidos?
  • ¿Hay aire acondicionado?
  • ¿Tiene calefacción?
  • ¿Existe estacionamiento?
  • ¿La lavadora y la secadora están dentro del apartamento?
  • ¿Hay lavandería comunitaria?
  • ¿El agua está incluida?
  • ¿Quién paga la electricidad?
  • ¿Hay cargos adicionales por mascotas?
  • ¿El apartamento se entrega amueblado o vacío?

Estas preguntas pueden parecer pequeñas, pero pueden cambiar bastante el costo y la comodidad de vivir allí.

5. Lee el contrato antes de firmarlo

Este probablemente sea uno de los pasos más importantes.

El contrato de alquiler, conocido comúnmente como lease, establece las condiciones bajo las cuales ocuparás la vivienda.

No deberías firmarlo solamente porque el apartamento te gustó o porque tienes prisa por mudarte.

Lee con calma aspectos como:

  • Duración del contrato.
  • Cantidad de la renta.
  • Fecha límite de pago.
  • Cargos por pagos atrasados.
  • Reglas sobre mascotas.
  • Reglas sobre visitas.
  • Responsabilidades de mantenimiento.
  • Condiciones para terminar el contrato.
  • Requisitos para renovarlo.
  • Servicios incluidos.
  • Reglas sobre estacionamiento.
  • Cualquier otro cargo establecido.

Si algo no entiendes, pregunta antes de firmar.

USAGov recomienda leer cuidadosamente el contrato de alquiler antes de buscar ayuda externa en una disputa con el arrendador y comprobar que estás cumpliendo las reglas acordadas.

6. No tengas miedo de preguntar por las reglas de la vivienda

Cada edificio puede tener sus propias reglas.

Algunas pueden parecerte normales y otras pueden ser completamente nuevas para ti.

Por ejemplo, puede haber normas sobre:

  • Ruido.
  • Estacionamiento.
  • Uso de áreas comunes.
  • Barbacoa o parrillas.
  • Decoraciones exteriores.
  • Pintar las paredes.
  • Tener mascotas.
  • Recibir determinadas visitas.
  • Uso de piscinas o gimnasios.
  • Basura y reciclaje.
  • No significa que todas las reglas sean iguales en todas partes.

Precisamente por eso conviene conocerlas antes de firmar y no después de recibir una advertencia.

7. Haz una inspección antes de instalarte

Hombre inspeccionando un apartamento antes de mudarse

Cuando recibas las llaves, no te limites a entrar y comenzar a desempacar.

Revisa la vivienda.

Observa las paredes, pisos, puertas, ventanas, baños, cocina, electrodomésticos y cualquier otro elemento que forme parte del apartamento.

Si encuentras daños o problemas que ya existían antes de tu llegada, comunícalos siguiendo el procedimiento indicado por el propietario o la administración.

También puede ser útil conservar fotografías con fecha de cómo encontraste la vivienda al comenzar el alquiler.

Esto no significa que debas vivir preocupado por cada pequeño detalle.

Se trata simplemente de dejar constancia del estado inicial del apartamento y conservar tus documentos.

8. Averigua quién se encarga de las reparaciones

No todas las reparaciones funcionan de la misma manera.

Antes de mudarte, pregunta:

¿A quién debo llamar si algo deja de funcionar?

Puede existir una oficina de mantenimiento, un número de emergencia o un sistema en línea para reportar problemas.

También conviene saber qué tipo de situaciones se consideran una emergencia y cuáles pueden esperar.

Las responsabilidades concretas del propietario y del inquilino dependen del contrato y de las leyes aplicables en la jurisdicción.

Por eso, si surge un problema importante, revisa primero el contrato y busca información específica de tu estado o ciudad.

9. Considera un seguro para inquilinos

Cuando piensas en los gastos de una vivienda, probablemente recuerdes la renta, la electricidad o Internet.

Pero existe otro aspecto que algunas personas pasan por alto: proteger sus pertenencias.

El seguro para inquilinos, conocido como renters insurance, puede ofrecer determinadas coberturas dependiendo de la póliza.

No todas las viviendas tienen las mismas exigencias, así que pregunta si el contrato requiere este tipo de seguro y qué condiciones establece.

Si decides contratarlo, compara coberturas, deducibles y precios en lugar de elegir solamente la opción más barata.

10. Investiga el vecindario, no solamente el apartamento

Puedes encontrar un apartamento excelente y descubrir después que la ubicación no funciona para tu vida diaria.

Antes de firmar, piensa en lo que haces habitualmente.

¿Cuánto tardarás en llegar al trabajo?

¿Hay supermercados cerca?

¿Necesitas conducir para prácticamente todo?

¿Existe transporte público?

¿Hay estacionamiento?

¿La zona es tranquila durante el horario en que normalmente estarás en casa?

¿Tienes cerca farmacias, restaurantes, escuelas u otros lugares que utilizas regularmente?

Recuerda algo importante: no solamente estás alquilando cuatro paredes; también estás eligiendo una ubicación para tu vida cotidiana.

11. No entregues dinero sin verificar con quién estás tratando

El mercado de alquiler también puede atraer estafas.

Una oferta demasiado buena, presión para pagar inmediatamente o una persona que evita mostrar la propiedad pueden ser señales para detenerte y verificar la situación.

Ten especial cuidado si alguien te pide enviar dinero antes de poder comprobar que la vivienda existe, que está disponible y que la persona tiene autorización para alquilarla.

No permitas que la urgencia te haga saltarte pasos básicos.

Si algo no parece correcto, busca otra opción.

Encontrar un apartamento puede tomar tiempo. Perder dinero en una vivienda inexistente puede resultar mucho más costoso.

12. Conoce tus derechos como inquilino

Ser inquilino también significa tener determinados derechos y responsabilidades.

Sin embargo, no debes asumir que las reglas son idénticas en todo Estados Unidos.

Las leyes relacionadas con alquileres, depósitos, reparaciones, avisos y otros asuntos pueden variar según el estado y, en algunos casos, según la localidad.

USAGov ofrece información para conocer los derechos de los inquilinos y señala que puedes acudir a las agencias de vivienda de tu estado para obtener orientación específica.

También existen protecciones federales relacionadas con la discriminación en la vivienda.

Por ejemplo, la ley federal prohíbe determinadas formas de discriminación relacionadas con características protegidas como raza, color, origen nacional, religión, sexo, situación familiar o discapacidad.

Si tienes un problema serio con un propietario, no te quedes solamente con consejos de amigos o comentarios encontrados en redes sociales.

Busca información correspondiente al estado o ciudad donde vives y, si es necesario, asesoría legal.

Una lista sencilla antes de firmar

Antes de comprometerte con un apartamento, asegúrate de poder responder estas preguntas:

  • ¿Cuánto pagaré realmente cada mes?
  • ¿Qué servicios están incluidos?
  • ¿Cuánto dinero debo entregar inicialmente?
  • ¿Existe un depósito de seguridad?
  • ¿Qué requisitos debo cumplir para ser aprobado?
  • ¿Qué duración tiene el contrato?
  • ¿Qué ocurre si necesito mudarme antes de que termine?
  • ¿Qué reglas tiene la vivienda?
  • ¿Quién se encarga de las reparaciones?
  • ¿Qué debo hacer si aparece un problema?
  • ¿Necesito seguro para inquilinos?
  • ¿El vecindario funciona para mi trabajo y mi rutina?

Si no tienes clara alguna de estas respuestas, todavía no es momento de firmar.

Tu primer apartamento debe adaptarse a tu vida, no al revés

Hombre latino conociendo el vecindario de su nuevo apartamento

Encontrar tu primer apartamento en Estados Unidos puede ser emocionante, pero también es una decisión que merece tiempo y atención.

No te dejes llevar únicamente por las fotografías, el precio anunciado o la urgencia de encontrar vivienda.

Mira el costo completo, lee el contrato, pregunta lo que no entiendas, revisa el estado del apartamento y piensa en cómo la ubicación afectará tu vida diaria.

Y recuerda que no tienes que encontrar el apartamento perfecto.

Lo importante es encontrar una vivienda que puedas pagar, que responda razonablemente a tus necesidades y cuyas condiciones entiendas antes de comprometerte.

Tu primer hogar en Estados Unidos no tiene que ser el lugar donde pasarás el resto de tu vida.

Puede ser simplemente el primer paso para construir una vida más estable en una nueva etapa.

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